Los datos no son fácilmente mensurables. Nuevas unidades de medida para las magnitudes económicas, pequeños quedan los PIBs de países del tercer mundo; se hace necesario el uso del PIB de un país europeo para comparar las finanzas de aire y papel de la megaempresa AOL-Time Warner.
“America On Line” (AOL) comenzó a aplicar su proyecto empresarial en 1985. Acercar los productos a los consumidores, una de las grandes habilidades del sistema económico estadounidense –tan entrenado para ello–, por una vía inédita entonces en Norteamérica y novedosa aún hoy en Europa.
AOL, junto a Compuserve –comprada en los 90 por la primera–, fue a finales de los 80, en Estados Unidos, un precedente de la “Internet” que se quiere para el 2000 en todo el mundo. Técnicamente fue referencia para los ingenieros que, en Europa, dieron luz al “World Wide Web” como la cara sencilla y accesible de “Internet”. La gran penetración de las tecnologías de la comunicación y transmisión de datos en los hogares estadounidenses, con la que en Europa aún se sueña, y su bajo coste para el consumidor, facilitó la venta de un producto, la conexión a la red de AOL[1] , que ponía al alcance de una cantidad creciente de consumidores[2] la oferta comercial de venta en línea más ambiciosa y exitosa de nuestros tiempos.
Por un lado la empresa AOL facilitaba a sus clientes, hogares y ciudadanos particulares, la conexión a una red de contenidos, navegable mediante visualizadores de páginas “web”, cargada de contenidos comerciales pero con algún servicio de valor añadido para el cliente como el correo electrónico, el “chat” o las “news” que permitían una utilización ociosa de la red. De otra parte, la estrategia de la creación de contenidos se basaba, casi exclusivamente, en la oferta de servicios de venta o de publicidad comercial; estos servicios han sido los precursores de lo que hoy se empieza a denominar comercio electrónico. A mediados de los 90 la red de AOL se conectó de forma completa con la “Internet”[3] , permitiendo a sus usuarios la exploración y uso de casi la totalidad de sus contenidos y servicios; tal vez a partir de ese momento la Red mundial fue definitivamente contagiada por una tendencia hacia la predominancia comercial de sus contenidos, adquiriendo un potencial económico del que dan cuenta los volúmenes de contratación bursátil y sus cotizaciones[4] .
El modelo de red paralela y conectada con la “Internet”, que adoptó AOL en sus primeros tiempos, se intentó importar en países europeos. En España la iniciativa se llamó Infovía. El proyecto de la empresa Telefónica, con un importante componente institucional, tenía en su diseño el servicio público y la plataforma comercial. La segunda vertiente no prosperó. La red “Internet” era ya la plataforma estándar de colocación de contenidos con sus peculiaridades de telaraña mundial[5] .
La expansión de la empresa AOL le ha llevado en los dos últimos años a adquirir compañías de relevancia en el sector de explotación de los recursos de “Internet”[6] como Compuserve (un competidor inicial), Netscape (productora del “software” de navegación Communicator y del portal comercial Netcenter), ICQ (creadora del “software” de comunicación en tiempo real del mismo nombre), Nullsoft (creadora del “software” de manipulación de audio en formato MP3 Winamp) entre otros, así mismo ha suscrito importantes acuerdos con empresas como Sun Microsystems, líder en desarrollo de software para el comercio electrónico. Tales asociaciones han contribuido al aumento del valor de AOL en los dos últimos años que se ha multiplicado por 15, siendo, paradójicamente, sus beneficios nulos hasta el año 1999.
En España la reciente aparición de la empresa de “Internet” Terra, que aglutina diferentes servicios alrededor de la Red, sigue el esquema, a escala y con notables diferencias, de AOL; Terra tardará en producir beneficios, pero las expectativas de un negocio futuro han despertado un gran interés por sus acciones, sin duda la referencia de la americana, que ya obtiene beneficios, está presente en sus inversores.
La Economía de “Internet”, el exponencial ascenso de su valor bursátil, la necesidad, que toda empresa parece mostrar, por ella, la creciente publicidad sobre sus servicios; todos síntomas de que su implantación en los aspectos más cotidianos está próxima, parecen justificar la confianza de los inversores. La novedad, lo paradójico, la incertidumbre del fenómeno consiste en que ni siquiera se han acabado de inventar los medios de producción para la obtención de los beneficios[7]; así y todo, una empresa de aire puede comprar a una empresa, como Time Warner, que, aunque también destaca por el uso de las Nuevas Tecnologías, tiene definidos sus medios de producción, estabilizado su mercado, factura cinco veces más que AOL, tiene seis veces más empleados y, para colmo, aportará el 70% de los beneficios de la nueva empresa AOL–Time Warner. Sin embargo todo este quebranto de las valoraciones tradicionales del valor e importancia de una empresa, sólo puede comprenderse analizando las cotizaciones que aportaba la bolsa antes de la absorción, AOL 26 billones de pesetas y TimeWarner 15. El aire, la especulación de un futuro mirando a “Internet”, vale mucho más que una empresa real.
·Publicación ciberp@ís perteneciente al periódico El País del 13 de enero de 2000, edición digital, http://www.elpais.es/c/d/20000113/cibersoc/portada.htm.
·Documentación económica de la empresa America On Line (AOL), SECURITIES AND EXCHANGE COMISIÓN, Washington, D.C. 20549, FORM 10-K; http://corp.aol.com/annual/10k/10k2.html.
[1] Inicialmente la red de AOL no permitía acceder a los contenidos de la “Internet”
[2] A finales del año 1997 los clientes de AOL (como proveedor de servicios de “Internet”) eran 8,6 millones, cantidad que se convirtió en 17,6 millones a finales del año1999. En el mismo periodo de dos años casi dobló la cantidad de empleados.
[3] Un gran acierto técnico inicial: la adopción del protocolo TCP/IP (el que emplea “Internet”) permitió la coexistencia primero y la integración después en la Red mundial.
[4] El índice bursátil NASDAQ (100 index), indicador de la bolsa de valores tecnológicos, se ha doblado entre 1996 y 1998, siendo su evolución más que lineal.
[5] La posibilidad de enlazar cualquier página del “World Wide Web” incluye las páginas personales o las de servicios de interés añadido para el usario.
[6] No siempre en la historia de AOL su expansión ha sido decidida, en cierto momento ofreció su negocio a Microsoft pero ésta, tal vez en un error, no invirtió en la primera.
[7] Todavía no hay un estándar, que goce del acuerdo mayoritario del mercado, sobre algo clave en el futuro de la Economía de “Internet” como es el comercio electrónico.